La braquicefalia es una condición en la que el cráneo de un bebé presenta una forma aplanada en la parte posterior debido a la presión constante sobre esta área durante el desarrollo temprano. En el artículo de hoy, os queremos hablar sobre qué puedes hacer tú en casa para corregirla o evitar el empeoramiento del cráneo.
Y es que, aunque es una condición que no suele ser maligna, si no lo trata un profesional, en este caso un fisioterapeuta infantil, puede afectar la estética de la cabeza y, en casos severos, interferir con el desarrollo craneofacial.
Por suerte, además de las sesiones con el fisioterapeuta, podemos emplear en casa muchas estrategias domésticas que pueden ayudar a tratar la braquicefalia y fomentar un desarrollo craneal más equilibrado.
¿Por qué se produce la braquicefalia?
- Porque el peque pasa mucho tiempo en la misma posición al dormir.
- Porque el peque pasa mucho tiempo en sillas para bebés o dispositivos similares que restringen el movimiento de la cabeza.
- Consecuencia de la hipotonía que dificulta el cambio de posiciones.
Aunque la braquicefalia es más común durante los primeros 6 meses de vida, cuando el cráneo es más maleable, puede prevenirse y tratarse con técnicas sencillas.

Tratamientos para la Braquicefalia que podemos hacer en casa
El fisioterapeuta os dará las mejores pautas para vuestro peque, ya que cada caso debe tratarse de forma individual. En este artículo te damos solo algunas pautas que puedes hacer para reducir la presión en la parte posterior del cráneo, promover el movimiento y estimular un desarrollo adecuado.
Aquí os dejamos algunas estrategias efectivas:
Tiempo boca abajo (tummy time)
El tummy time es una de las prácticas más recomendadas para prevenir y tratar la braquicefalia. Consiste en colocar al bebé boca abajo mientras está despierto ¡Siempre bajo supervisión!
Los beneficios de esta técnica son que ayuda a aliviar la presión en la parte posterior del cráneo, fortalece los músculos del cuello, hombros y espalda, y fomenta el desarrollo motor.
Cambios frecuentes de posición
Evitar que el peque pase largos períodos en una misma posición es clave para reducir la presión sobre el cráneo.
Rotación durante el sueño
Alterna la dirección en la que coloca la cabeza del bebé en la cuna. Esto fomenta que gire la cabeza hacia diferentes lados. Si lo ves necesario, puedes cambiar la cuna de lado o de posición.
Alternar brazos al cargar: Cambiar regularmente el brazo en el que cargas al bebé ayuda a evitar que el cráneo se apoye siempre en el mismo lugar.

Evitar dispositivos restrictivos: Limita el tiempo que el bebé pasa en sillas de automóvil, hamacas y otros dispositivos que restrinjan el movimiento de la cabeza.
Estimulación del movimiento
Incentiva a tu peque para que mueva la cabeza hacia diferentes direcciones como juguetes y sonajeros para promover un desarrollo craneal equilibrado.
Uso de estímulos visuales: Coloca juguetes, espejos o móviles en diferentes posiciones para animar al peque a girar la cabeza.
Interacción cara a cara: Acuéstese frente al bebé y cámbiese de lado para fomentar que gire la cabeza en ambas direcciones.
Colchonetas y superficies adecuadas
Convierte su entorno en un espacio cómodo y seguro para que el bebé pase tiempo fuera de superficies duras o restrictivas. Coloca al bebé en una colchoneta firme pero acolchada durante el tiempo de juego. Antes de colocar una almohada, ya sea normal o antiplagiocefalia, consulta con un especialista. Aunque la coloques, ¡prioriza los cambios de posición y tiempo boca abajo!
Si temes que tu peque pueda estar desarrollando algún tipo de deformación craneal, pide cita en Fisiopeques, ya que la braquicefalia es una condición tratable y, en la mayoría de los casos, puede corregirse en gran medida en sesiones profesionales y con ejercicios en casa.

¡Recuerda! El tiempo boca abajo, los cambios de posición, la estimulación visual y la observación constante son estrategias clave para aliviar la presión en la parte posterior del cráneo y promover un desarrollo equilibrado. Con paciencia y dedicación, los padres y tutores pueden ayudar a sus peques a superar esta condición y fomentar un crecimiento saludable.