¿Sabías que el estrabismo se puede tratar desde la fisioterapia? El estrabismo afecta a la coordinación visual, la percepción de profundidad y el desarrollo de ciertas habilidades motoras. Aunque el tratamiento debe ser siempre supervisado por un oculista pediátrico junto a un fisioterapeuta infantil, en muchos casos se pueden realizar en casa actividades sencillas que ayudan a estimular la coordinación ojo-cerebro y favorecer el trabajo binocular de forma progresiva y respetuosa.
En la etapa infantil, el sistema visual está en pleno desarrollo, por lo que la estimulación temprana puede ser un gran apoyo dentro del abordaje global. El objetivo de estos ejercicios no es “corregir” el estrabismo de forma aislada, sino mejorar la capacidad de atención visual, el seguimiento ocular y la integración de ambos ojos en tareas funcionales y de juego.
Seguimiento visual con objetos en movimiento
Uno de los ejercicios más simples y efectivos consiste en trabajar el seguimiento visual. Se puede utilizar un juguete llamativo, una pelota pequeña o incluso un objeto de colores vivos.
Coloca al niño o al peque sentado o tumbado cómodamente y mueve un objeto llamativo y que le guste mucho lentamente de izquierda a derecha, arriba y abajo, y en diagonal. Nuestro objetivo es que siga el objeto únicamente con la mirada, sin mover la cabeza en exceso.
Este ejercicio ayuda a mejorar la coordinación entre los músculos oculares y la atención visual sostenida, algo fundamental en casos de estrabismo.
Juegos de puntería visual
Los juegos de puntería son muy útiles para estimular la convergencia ocular (la capacidad de los ojos de dirigirse hacia un mismo punto).
¡Conviértelo en un juego! Puedes jugar al “baloncesto” lanzando pelotas blandas a una caja, encajar piezas grandes o “atinar” con juguetes en diferentes recipientes. Es importante que el niño se enfoque en el objeto antes de lanzarlo o colocarlo.
Para los más peques, incluso introducir objetos dentro de una caja grande ya supone un buen ejercicio de coordinación visual y motora.

Lectura y estimulación con imágenes grandes
¡Los libros siempre son una buena idea! Los libros con imágenes grandes, contrastadas y claras son una herramienta excelente. Cada día elige un libro animado y señala los dibujos animándole a seguir con la mirada las imágenes mientras pasáis las páginas. Esto favorece la coordinación ojo-mano y la atención visual.
También se pueden utilizar tarjetas con dibujos o fotografías para trabajar la fijación de la vista. Colocarlas a diferentes distancias ayuda a que el sistema visual aprenda a adaptarse a cambios de enfoque.
Juegos de ocultar y encontrar
El juego de “esconder y buscar” objetos es muy útil para estimular la percepción visual. Se puede esconder un juguete bajo un paño o dentro de una caja y animar al niño a encontrarlo con la mirada antes de usar las manos.
Este tipo de actividad favorece la planificación visual, además de mantener la atención de forma lúdica.
La importancia del juego y la constancia
Lo importante es que el peque sienta que está jugando en todo momento, de esta forma no lo verá como una obligación sino como un momento de juego en familia. Además, la constancia es lo más importante, unos pocos minutos al día, pero con cierta frecuencia, pueden ser más efectivos que sesiones largas y forzadas donde el peque se canse o se aburra.
¡¡Cada peque evoluciona a su ritmo!! La mejora de la coordinación visual es un proceso gradual que requiere paciencia y acompañamiento.

En Fisiopeques trabajamos a nivel motor
Estos juegos siempre deben estar supervisados por un profesional. En Fisiopeques abordamos el estrabismo desde una perspectiva global con el apoyo de oculistas y ópticos, trabajando no solo el sistema visual, sino también el desarrollo motor, la postura y la integración sensorial del peque, para favorecer un desarrollo más armónico y funcional. ¿Quieres una valoración personalizada? ¡Pide cita!