Como hemos mencionado en otros artículos, la plagiocefalia posicional es una deformación del cráneo que se produce en los primeros meses de vida que aparece porque el bebé mantiene de forma repetida la cabeza apoyada siempre en el mismo área. Aunque en muchos de los casos es leve y tiene buen pronóstico, es importante entender cuales son los hábitos cotidianos en casa que pueden favorecer su aparición para poder prevenirla a tiempo. Por eso, en el artículo de hoy te contamos que NO HACER para prevenir que suceda y que no tengas que acudir al fisioterapeuta infantil por esa razón.
¡Por supuesto, no queremos hacer responsable a los tutores! No se trata de culpabilizar ninguna práctica, sino de tomar conciencia de que pequeños gestos diarios, repetidos en el tiempo, pueden influir en su desarrollo. Aun así, en muchas ocasiones es muy difícil de evitar sin un acompañamiento profesional.
Dormir siempre en la misma posición
Una de las causas más frecuentes de plagiocefalia posicional es colocar al bebé siempre con la cabeza girada hacia el mismo lado durante el sueño.
Aunque la recomendación principal de seguridad es siempre dormir boca arriba, si el bebé mantiene una preferencia constante por un lado, esa presión repetida sobre la misma zona del cráneo puede favorecer el aplanamiento.
Además, es habitual que muchos peques tengan preferencia cervical (es decir, prefieren girar la cabeza siempre hacia el mismo lado), lo que refuerza este patrón.

Uso prolongado de hamacas, cucos y dispositivos
Otro hábito frecuente en casa es mantener al bebé durante largos periodos en hamacas, cucos o sillas de descanso.
Aunque son útiles en momentos puntuales, si las usas durante mucho tiempo, limitas el movimiento libre del bebé y aumentas el tiempo que pasa sobre superficies planas en las que no puede mover la cabeza libremente o variar apoyos.
Cuando el peque pasa demasiado tiempo en estas posiciones semisentadas, la cabeza suele descansar siempre en la misma zona, aumentando el riesgo de asimetrías.
Poco tiempo en el suelo
El suelo es el mejor “gimnasio” para un bebé. Sin embargo, en muchas ocasiones se evita por comodidad o por miedo a que el niño esté frío o incómodo.
Cuando el bebé no pasa suficiente tiempo boca abajo (tummy time) o con libertad de movimientos, no solo se retrasa su desarrollo motor, sino que también se reduce la posibilidad de alternar apoyos de la cabeza de forma espontánea.
El tiempo en el suelo es clave para fortalecer cuello, espalda y favorecer la simetría craneal.
Falta de alternancia en las posturas de brazos
Otro error bastante frecuente es coger al bebé siempre del mismo lado, darle el pecho o el biberón en la misma posición y colocarle siempre mirando hacia la misma dirección.
Estos pequeños hábitos generan una preferencia postural que el bebé acaba adoptando de forma automática, reforzando el apoyo constante en una sola zona del cráneo.
Alternar brazos, posiciones y orientaciones ayuda a repartir mejor las presiones.

Estímulos siempre en el mismo lado
Aunque no es lo que más influye, la colocación de estímulos en el entorno determina también la posibilidad de padecer plagiocefalia.
Si los juguetes, la luz o la interacción del adulto se producen siempre desde el mismo lado, el bebé tenderá a girar la cabeza repetidamente hacia esa dirección, favoreciendo un apoyo más constante sobre un lado del cráneo.
Variar la posición de los estímulos es una forma sencilla de fomentar la simetría.
La importancia del movimiento libre
Lo más importante en la prevención de la plagiocefalia no es evitar posiciones concretas, sino favorecer el movimiento libre del bebé.
Acciones tan sencillas como permitir que el peque pase tiempo en el suelo, alternar posturas, cambiar la orientación en la cuna y reducir el tiempo en dispositivos de contención son medidas simples pero muy efectivas.
El objetivo es que el bebé pueda moverse de forma espontánea y desarrollar su control postural sin restricciones innecesarias.
Fisiopeques, siempre a tu lado en cada etapa de su desarrollo
Si crees que tu peque tiene alguna asimetría evidente ¡pide cita en Fisiopeques cuanto antes! Abordamos la plagiocefalia desde un enfoque global, trabajando el desarrollo motor del bebé, la simetría postural y la prevención de compensaciones, acompañando a las familias en cada etapa del crecimiento de forma respetuosa y adaptada.