Ver jugar a nuestros peques es uno de los momentos más reveladores de la crianza. Para ellos, el juego no es solo diversión, es el trabajo principal del bebé y del niño, la vía a través de la cual explora el mundo, aprende a coordinar su cuerpo y fortalece su mente. Por eso, cuando un peque rechaza sistemáticamente ciertos tipos de actividades —como ensuciarse las manos con plastilina, subirse a los columpios, jugar con texturas o realizar actividades de equilibrio, es normal que como familias nos preguntemos: “¿Es solo una rabieta, es timidez o hay algo más detrás?”.
Que un peque evite ciertos juegos no siempre significa desinterés. En este artículo desgranaremos como, en muchas ocasiones, esta conducta es una respuesta a dificultades en el procesamiento sensorial o en el desarrollo motor, aspectos en los que la fisioterapia pediátrica y la integración sensorial juegan un papel fundamental.

El papel de los sentidos en el juego infantil
Para que un peque disfrute de un juego, su cerebro debe recibir, interpretar y responder adecuadamente a la información que llega desde sus sentidos. No solo hablamos de la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato; existen dos sentidos internos esenciales para el movimiento:
- El sistema propioceptivo: Nos informa sobre dónde está cada parte de nuestro cuerpo en el espacio y cuánta fuerza debemos aplicar.
- El sistema vestibular: Se encarga del equilibrio, la orientación espacial y el movimiento de la cabeza respecto al suelo.
Cuando el cerebro de tu peque procesa estas sensaciones de forma inusual (ya sea por hiperreactividad o hiporreactividad), ciertas actividades lúdicas que para otros niños son divertidas pueden resultarle abrumadoras, molestas o incluso aterradoras.
Causas frecuentes por las que tu peque rechaza algunas actividades
A continuación, analizamos las razones principales por las cuales un bebé o niño puede evitar determinados tipos de juego:
1. Hipersensibilidad táctil
Si tu peque rechaza jugar con pintura de dedos, plastilina, arena, hierba o prefiere no tocar alimentos con ciertas texturas, es probable que experimente una sensibilidad táctil aumentada. Lo que para nosotros es una textura agradable, para su sistema nervioso puede sentirse como una descarga incómoda o amenazante.
2. Inseguridad gravitacional o sensibilidad vestibular
Hay peques que sienten auténtico pavor al levantarse del suelo: evitan subir al columpio, deslizarse por el tobogán, trepar o ponerse bocabajo. Esta evitación suele responder a un sistema vestibular hiperreactivo. Para ellos, perder el contacto directo con el suelo genera una respuesta de miedo o mareo que les impulsa a rechazar esos juegos.
3. Dificultades de coordinación y planificación motora (praxia)
Juegos como saltar a la pata coja, chutar un balón, atrapar una pelota o abrocharse la ropa requieren una secuencia de movimientos coordinados. Si el peque nota que no controla bien su cuerpo o que le cuesta seguir el ritmo de sus iguales, es habitual que desarrolle una frustración temprana y prefiera evitar los juegos motores más exigentes.

4. Hipotonía o debilidad muscular
Un tono muscular bajo hace que mantener ciertas posturas (como sentarse sin apoyo en el suelo o mantenerse erguido mucho tiempo) requiera un esfuerzo físico agotador. Ante este cansancio, el peque optará por juegos muy sedentarios y rechazará las propuestas que impliquen desplazamiento o fuerza física.
¿Cómo saber si necesitas ayuda de Fisiopeques?
Es recomendable valorar el caso con un equipo especializado si observas que el rechazo a ciertos juegos limita la participación de tu peque en el parque, la guardería o el colegio, o si interfiere en su autonomía diaria (baño, vestido, alimentación).
En Fisiopeques ayudamos a las familias con niños que presentan dificultades sensoriales, de coordinación o retrasos en el desarrollo motor. Analizamos el perfil sensorial y motor de cada peque para diseñar un plan de tratamiento lúdico, cercano y respetuoso que le permita ganar confianza en su cuerpo y disfrutar plenamente del juego. ¡Pide cita con nosotros y te acompañaremos en cada paso de su desarrollo!