Errores frecuentes que los padres cometen durante el proceso fisioterapéutico

Cuando un peque debe comenzar sus sesiones de fisioterapia, las familias suelen volcarse e implicarse en las sesiones. Como es normal, quieren ayudar y asegurarse de que su peque no sufra y evolucione favorablemente. Sin embargo, a veces incluso con una buena intención podemos afectar en este proceso de recuperación. En este artículo te queremos dar a conocer los errores más frecuentes que vemos en consulta, para ayudarte a evitarlos y a que la fisioterapia sea mucho más efectiva para tu peque.

1. Mostrar más miedo que el propio peque

El miedo y la sobreprotección puede generar un clima de desconfianza perjudicial para el niño. Muchos padres, por miedo a que su peque se haga daño, limitan su movilidad o no le permiten realizar ciertos ejercicios en casa. Aunque es instintivo, esto puede ralentizar la evolución y generar dependencia e inseguridades en el peque. Durante las sesiones de fisio, buscamos que el niño o la niña gane fuerza, movilidad y autonomía; pero limitar su actividad en casa por miedo puede impedir que logre estos objetivos.

Tip: Confía en las indicaciones del fisioterapeuta. Permite que tu peque haga los ejercicios propuestos y adapta solo lo que el profesional indique. Y recuerda, ¡uno aprende a caerse solo si se cae!

2. ¡Las comparaciones son odiosas!

Ya se trate de un peque completamente sano o que tenga alguna patología, cada niño es único y progresa a su propio ritmo. Compararlo con otros puede generar frustración y ansiedad, no solo a los padres, sino también a los niños. La evolución en fisioterapia no siempre es lineal, y por supuesto, no es una carrera.

Celebralos pequeños logros y fíjate en su evolución comparándolo únicamente con su propio pasado. Con este pequeño cambio verás que tu peque se siente más motivado y sentirá que las sesiones son un lugar de crecimiento y no de presión.

3. No seguir las recomendaciones del fisioterapeuta

A veces, los fisioterapeutas marcamos para seguir en casa una serie de pautas sencillas que no toman mucho tiempo, y muchos padres no lo consideran tan importante como el trabajo que realizamos durante las sesiones. Sin embargo, saltarse partes de la rutina o realizarla en días aleatorios, puede afectar a la eficacia del tratamiento. Siempre hay un por qué en los ejercicios en casa: mejorar fuerza, movilidad, equilibrio o coordinación paso a paso. ¡5 minutos diarios de práctica correcta son más efectivos que 20 minutos de manera incorrecta!

4. Exigir demasiado

Otro error frecuente es exigir al niño más de lo que puede dar.  A diferencia del caso anterior, sería obligarlo a extender las sesiones en casa. Forzar movimientos o insistir demasiado para acelerar el proceso puede provocar dolor, frustración o miedo hacia los ejercicios. Esto no solo perjudica la evolución, sino que puede generar rechazo a la fisioterapia.

Si tu peque muestracansancio o incomodidad, debes considerar si el ejercicio ha ido más allá de su capacidad.

5. Subestimar el poder del juego en su evolución

Muchos padres piensan que la fisioterapia es solo “ejercicio forzado”, pero también es una práctica que los niños pueden ver como un juego. Los juegos permiten que los ejercicios se integren de manera natural, estimulan la coordinación, la fuerza y la motivación. Por eso es tan importante que los fisioterapeutas estén especializados en fisioterapia infantil.

Durante las sesiones que lo permiten, los ejercicios se convierten en juegos: por ejemplo, usamos pelotas para mejorar la fuerza de brazos, o hacer circuitos de equilibrio usando cojines y obstáculos. Esto hace que la sesión sea divertida y eficaz.

6. Ser inconstante durante la terapia

Las sesiones de fisioterapia requieren compromiso y rutina. Un error común que cometen muchas familias es fallar a las sesiones por priorizar otras actividades. La constancia es lo único que permite que los progresos se mantengan y se consoliden.

7. Ocultar información al fisioterapeuta

Es importante que los fisioterapeutas conozcan el estado de salud de los peques que vienen a consulta. Cambios de comportamiento, resfriados, enfermedades… todo influye para nuestras sesiones. Cuanta más información tengamos del estado de salud del niño, más efectiva será la sesión.

¡Recomendaciones de Fisiopeques!

Evitar estos errores no arruinará por completo la eficacia del tratamiento, pero sí que será más perjudicial que beneficioso. ¡¡Nos encanta la implicación de todas nuestras familias, ya que son la pieza fundamental para la evolución de nuestros peques!! Sin embargo, todo tiene su ritmo y su evolución natural y es necesario paciencia y mucho amor.

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