Cuando el peque es prematuro, su llegada suele estar acompañada de cuidados especiales: aparatos médicos, incubadoras y muchas emociones difíciles de gestionar. Pero entre tanta tecnología y entorno médico, uno de los gestos más simples y naturales se convierte en una herramienta fundamental para su desarrollo: el contacto piel con piel.
En el artículo de hoy os queremos hablar sobre un tema que ya tocamos en “Crecer sano, crecer mejor” y es la importancia del famoso “Piel con piel”, en qué consiste y cómo beneficia al desarrollo del peque.
Este método recibe otros nombres como el método canguro. Este contacto directo entre el cuerpo del bebé y el de sus cuidadores no solo ofrece consuelo, sino que favorece su crecimiento físico, emocional y neurológico, especialmente en el caso de los bebés prematuros. En Fisiopeques, consideramos el método “piel con piel” una parte imprescindible del acompañamiento temprano.

¿En qué consiste el contacto piel con piel?
El contacto piel con piel se da cuando el bebé, vestido solo con pañal o sin él, se coloca en posición vertical sobre el pecho desnudo de su madre, padre u otro cuidador principal. En bebés prematuros, siempre que el equipo médico lo aconseje, este tipo de contacto puede comenzar incluso en unidades de cuidados intensivos neonatales.
Los estudios científicos respaldan lo que muchas familias ya han comprobado por experiencia: el contacto piel con piel es mucho más que una muestra de cariño y te lo vamos a demostrar con los siguientes beneficios:
Principales beneficios del contacto piel con piel
1. Regula la temperatura corporal
El cuerpo del adulto actúa como una “incubadora natural”, ayudando al bebé a mantener una temperatura estable sin necesidad de calor artificial.
2. Mejora la frecuencia respiratoria y cardíaca
El contacto directo favorece un ritmo más regular en la respiración y los latidos del corazón del bebé, algo especialmente importante en prematuros, que pueden tener más dificultad para autorregularse.
3. Favorece la lactancia materna
Este método estimula el reflejo de búsqueda y succión, facilitando la lactancia mientras que favorece el vínculo del bebé con la madre.

4. Reduce el estrés y el dolor
Por desgracia, muchos prematuros deben pasan por muchos procedimientos médicos. Estar en contacto con el cuerpo del cuidador disminuye el estrés, el llanto y la percepción del dolor, favoreciendo la recuperación
5. Estimula el desarrollo neurosensorial
El olor propio de sus cuidadores, el sonido del corazón y la voz calmada ofrecen una rica estimulación de los sentidos, lo que favorece el desarrollo del sistema nervioso en formación.
¿Qué relación tiene con la fisioterapia infantil?
Desde la fisioterapia infantil, valoramos muy positivamente este método como forma de desarrollo motor y neurosensorial temprano. Esta calma y apego ofrece al bebé oportunidades de moverse, adaptarse posturalmente de forma segura y recibir estímulos positivos en un entorno seguro.
En Fisiopeques, potenciamos que las familias ofrezcan este contacto piel con piel como parte cualquier tratamiento, ya que contribuye al tono muscular, a la percepción del cuerpo y al inicio del movimiento voluntario, todo desde el cuidado y el vínculo.

Aunqueel contacto piel con piel no sustituye los cuidados médicos, complementa y potencia su efecto de manera natural y humana. ¡Es un gesto cargado de amor que también es ciencia! Por eso, animamos a todas las familias a practicar el piel con piel siempre que sea posible y seguro.
Si quieres leer más sobre este método y otras recomendaciones para recién nacidos, te dejamos el enlace para comprar el libro ”Crecer Sano, Crecer Mejor” de Laura Aparicio.