¿Sabías que las bajas temperaturas pueden influir en la salud y movilidad de los peques? Especialmente a aquellos con condiciones neuromotoras como la hipertonía, la espasticidad o parálisis cerebral. En este artículo te explicamos cómo el frío afecta al cuerpo y qué medidas puedes tomar para prevenir rigidez, dolor y problemas de movilidad de tu peque. ¡De esta forma harás que la rutina diaria sea más segura y cómoda para ellos!
1. Aumenta la rigidez muscular
El frío hace que los músculos se tensen, pero en peques con condiciones neuromotoras, esta rigidez puede ser más evidente y limitar su movilidad.
Los músculos hipertónicos, que suelen ser más rígidos de lo normal, se ven especialmente afectados, ya que el frío intensifica esta tensión, dificultando movimientos como gatear, caminar o manipular objetos.
Una forma de reducir los efectos del frío es realizar ejercicios suaves para ir calentando la musculatura. esto le ayudará a que los músculos vayan entrando en calor poco a poco y reduce el riesgo de lesiones.

2. Aumentan las contracturas musculares
Esta rigidez sostenida en el tiempo puede acabar en contracturas musculares. Esto puede limitar la funcionalidad y causarles dolor. En peques con condiciones neuromotoras, el riesgo aumenta más durante los meses fríos si no hay una movilidad regular.
Ir a Fisioterapia de forma regular, así como realizar en casa ejercicios como: movimientos suaves, estiramientos y juegos que impliquen desplazamiento, cambios de posición… ayudarán a prevenir contracturas.
3. Menos energía y fuerza física
Otra de las consecuencias del frío es que puede afectar la energía y la fuerza muscular. Notarás que tu peque se cansa más y que evita realizar ejercicios que antes le eran fáciles. Sin embargo, es precisamente el movimiento lo que ayuda a mantener la temperatura corporal y la circulación, pero siempre de forma controlada: en sesiones cortas y frecuentes, intercaladas con descansos, para mantener la movilidad sin sobrecargar los músculos.
4. Cambios en su musculatura
El tono muscular de los peques con condiciones neuromotoras puede variar según la temperatura. En meses de invierno, la rigidez afecta no solo a la movilidad, sino también a la postura y la coordinación, dificultando actividades diarias como sentarse, gatear o vestirse. Para evitar el empeoramiento, es aconsejable realizar ejercicios de movilidad y estiramientos antes de salir al exterior.
Una vez en la calle, es esencial que lleve ropa de abrigo adecuada y capas que mantengan la temperatura corporal.
5. Sensibilidad y percepción del frío
Algunos peques con condiciones neuromotoras también presentan alteraciones en la percepción del frío, loque significa que pueden sentir frío de manera más intensa o incluso tardar en percibirlo. Esto puede afectar a la hora de expresar su necesidad de más abrigo. En estos casos, es esencial que los padres o tutores estén atentos a posibles signos de incomodidad, como temblores o rigidez excesiva.

6. Estrategias prácticas para proteger a tu peque
- Antes de salir o iniciar la fisioterapia en casa, realiza estiramientos suaves y ejercicios de movilidad.
- Usa capas de ropa que permitan libertad de movimiento pero que mantengan la temperatura estable.
- Estate atento/a a cualquier cambio o incomodidad que muestre el peque, aunque no lo exprese.
- ¡Convierte la fisioterapia en juego! Esto te servirá tanto para mantener el calor corporal como para mejorar la motivación del peque.
- Mantén la rutina diaria de fisioterapia, evita que el frío provoque retrocesos en la movilidad y funcionalidad.
¡Atentos a los peques en invierno!
El frío no tiene por qué afectar a los peques con condiciones neuromotoras siempre que se tengan en cuenta estas pautas. Si ponemos en práctica la movilidad diaria, los ejercicios adaptados, la ropa adecuada y la supervisión constante podremos prevenir contracturas.
Además, ¡no hay dos peques iguales! A cada uno le afectará de forma distinta.

En Fisiopeques tenemos experiencia con peques con condiciones neuromotoras y podemos llevar el seguimiento que tu peque necesita también en invierno. Si necesitas una consulta personalizada, no dudes en pedir cita.