La lactancia materna es un proceso que conlleva muchos beneficios tanto para el bebé como para la madre. Sin embargo, no siempre se da de forma natural y placentera. En muchas ocasiones, las madres enfrentan períodos de dificultad conocidos como “crisis de lactancia”. Estas crisis, también llamadas “brotes de crecimiento” o “crisis de desarrollo”, generan dudas y angustia en los padres. ¡Pero no te preocupes! Son normales y pasajeras. En el artículo de hoy exploraremos qué son las crisis de lactancia, por qué suceden y cómo afrontarlas.

¿Qué son las crisis de lactancia?
Las crisis de lactancia son períodos en los que el peque cambia su comportamiento al mamar, lo que puede generar preocupación en la madre. Durante estas etapas, el bebé puede mostrarse inquieto, demandar el pecho con mayor frecuencia o rechazarlo momentáneamente. También puede parecer que la producción de leche ha disminuido o que el bebé no está satisfecho. Estas crisis suelen durar entre unos pocos días y unas semanas, dependiendo del caso.
¿Cuándo ocurren las crisis de lactancia?
Las crisis de lactancia suelen manifestarse en momentos específicos del desarrollo del bebé:
- A los 15-20 días de vida: En esta primera crisis, el bebé empieza a aumentar su demanda de leche. Puede llorar más y querer estar al pecho casi todo el tiempo. Esta fase es crucial para establecer una producción adecuada de leche.
- A las 6 semanas: El bebé se vuelve más inquieto y distraído mientras mama. Puede parecer que rechaza el pecho, lo que genera ansiedad en la madre.
- A los 3 meses: Esta es una de las crisis más difíciles. El bebé comienza a interesarse más en el entorno y se distrae fácilmente. También puede parecer que la producción de leche ha disminuido, pero en realidad el cuerpo materno se está ajustando a las necesidades reales del bebé.
- A los 6 meses: Coincide con la introducción de la alimentación complementaria. Algunos bebés pueden disminuir su interés en la leche materna temporalmente.
- A los 9 meses: Aparece la angustia por separación. El bebé puede rechazar el pecho en algunos momentos del día, pero busca mayor contacto en otros.
- Al año: El bebé ya camina o gatea y explora su independencia. Puede alternar entre el rechazo y una mayor demanda del pecho.

¿Por qué ocurren las crisis de lactancia?
Las crisis de lactancia están relacionadas con el crecimiento del bebé y su desarrollo neurológico.
- El bebé necesita más energía y nutrientes: Esto lleva a un aumento en la frecuencia de las tomas para estimular la producción de leche.
- La maduración del sistema digestivo.
- La regulación de la producción de leche: Durante los primeros meses, la producción se basa en la succión del bebé. A medida que el lactante crece, su cuerpo aprende a extraer la cantidad de leche necesaria en menos tiempo, lo que puede dar la falsa impresión de que está mamando menos.
¿Cómo afrontar las crisis de lactancia?
Las crisis de lactancia pueden ser estresantes, pero hay estrategias que pueden ayudar a sobrellevarlas con éxito:
- Paciencia y tranquilidad: Entender que estas crisis son normales y temporales reduce la ansiedad materna.
- Lactancia a demanda: Permitir que el bebé mame con la frecuencia que necesite ayuda a mantener y ajustar la producción de leche.
- Contacto piel con piel: Proporciona seguridad al bebé y puede facilitar la lactancia.
- Buscar un ambiente tranquilo: Minimizar distracciones y ruidos durante las tomas ayuda al bebé a concentrarse en la lactancia.
- Cambio de posiciones: Probar diferentes posturas puede facilitar la succión y mejorar la comodidad del bebé.
¿Cuándo buscar ayuda?
Si la crisis de lactancia se prolonga más tiempo del que consideras normal, el peque no gana peso adecuadamente o experimentas dolor, es recomendable buscar ayuda de un profesional de la salud o de un asesor de lactancia. En algunos casos, pueden existir problemas como un mal agarre, frenillo lingual corto o una baja producción de leche que requieren atención especializada y no se pasará por sí mismo.
En Fisiopeques podemos ayudarte
Las crisis de lactancia son etapas normales en el desarrollo del bebé y no deben interpretarse como una señal de que la lactancia está fallando. Si tienes dudas o te gustaría recibir más información, ¡pide cita en Fisiopeques! Podemos ayudarte y asesorarte para comprender estos períodos y saber cómo afrontarlos de manera que puedas continuar con éxito este periodo tan bonito con tu peque.
