El desarrollo infantil está siempre rodeado de dudosos consejos y antiguas creencias que, aunque se hacen con buena intención, no siempre son correctas y perjudican a las familias, ya que generan una presión innecesaria. “Tu bebé no camina a tiempo”, “no gatea bien”, “parece tener los pies planos”…
Por el contrario, la evidencia científica nos muestra que cada niño sigue un ritmo propio y que muchos de estos mitos no solo son falsos, sino que pueden generar ansiedad innecesaria.
En este artículo repasamos los mitos más comunes sobre el desarrollo motor y te contamos por qué es importante desmentirlos.

Mito 1: “Deja que camine directamente, es mejor que gatear”
El gateo es más que un simple desplazamiento: estimula la coordinación, la fuerza muscular y la conexión entre hemisferios cerebrales.
Aunque no todos los niños gatean, y es cierto que no es necesario, fomentar esta etapa con tiempo de juego en el suelo es fundamental para el desarrollo global.
Mito 2: “Cuanto antes camine, mejor”
Muchos padres comparan a sus hijos según la edad en la que dan sus primeros pasos.
Lo normal es que un niño empiece a caminar entre los 12 y 18 meses. Adelantar este hito no significa mayor inteligencia, y forzarlo puede provocar inseguridad en la marcha.
Mito 3: “El andador ayuda a andar antes”
Los andadores son muy populares, pero no son recomendables ya que alteran la postura natural, cambian el centro de equilibrio, fomentan apoyos inadecuados y aumentan el riesgo de accidentes. ¡¡Los niños deben aprenden a caminar explorando libremente!! El andador no es la mejor opción.

Mito 4: “Si no se sienta pronto, tiene un problema”
Muchos padres y tutores se preocupan si el peque no se sienta con 6 meses. Aunque lo más frecuente es que el bebé logre sentarse solo generalmente entre los 8 y 9 meses, sentarlo antes de tiempo limita otras etapas importantes como la reptación o el gateo.
Mito 5: “Caminar de puntillas siempre es una señal de alarma”
Ver a un peque de puntillas puede generar inquietud o, por el contrario, se suele pensar que solo está jugando. La realidad es que hacerlo de forma ocasional es normal en los primeros años. Solo si se convierte en un patrón constante o perdura más allá de los 3 años conviene consultar a un fisioterapeuta infantil.
Mito 6: “El pie plano siempre necesita plantillas”
Muchos niños parecen tener el pie plano durante sus primeros años. El arco plantar aún no está formado. ¡Solo si hay dolor o limitación funcional se recomienda tratamiento! Pero siempre con el diagnóstico de un profesional.

¿Qué debemos pensar entonces?
Desmontar mitos sobre el desarrollo motor infantil es clave para criar con tranquilidad y confianza. ¡Recuerda! cada peque sigue su propio ritmo y lo importante no es adelantarse, sino acompañar su evolución en un entorno seguro y estimulante.
En Fisiopeques podemos ayudarte a resolver todas tus dudas. Acudir a tus sesiones de control de fisioterapia es clave para asegurar que tu peque crece sano y feliz sin caer en mitos y falsas expectativas 😉