La columna vertebral es una de las estructuras más importantes del cuerpo, ya que sostiene el tronco, protege la médula espinal y permite que nos movamos con flexibilidad. Durante la infancia, cuando el esqueleto está en pleno crecimiento, cuidar de la columna es muy importante para prevenir dolores, deformidades y problemas posturales en la edad adulta.
¡¡Los hábitos que se adquieren en los primeros años son clave para mantener la columna sana!! Muchas veces no nos damos cuenta de que gestos cotidianos de los peques como hacer los deberes, cargar la mochila o la postura en la que se tumban para ver la televisión influyen directamente en la salud de la espalda.
Por eso, en este artículo te mostramos las posturas recomendadas para favorecer un buen desarrollo de la columna en peques, junto con consejos prácticos que puedes aplicar en casa y en el colegio.

1. Postura al sentarse
Pasamos gran parte del día sentados, especialmente los peques en etapa escolar. Si los niños cogen por rutina sentarse en una mala posición, esto acabará sobrecargando la zona lumbar y cervical.
¿Qué podemos hacer?
- Elegir una silla con respaldo para que la espalda pueda apoyarse en él, con la zona lumbar ligeramente recogida.
- Los pies deben tocar el suelo o un apoyo ¡nunca colgando!
- Las rodillas deben estar en un ángulo cercano a 90°.
- La mesa o escritorio debe quedar a la altura del codo, para evitar que el niño eleve los hombros o se encorve.
Si tus muebles no se adaptan al tamaño del peque, puedes usar cojines o reposapiés para lograr una postura más ergonómica.
2. Postura al dormir
¡Los peques pasan muchas horas durmiendo! y las posturas que adoptan influyen en la alineación de la columna.
¿Qué podemos hacer?
- La mejor postura suele ser de lado, con las piernas ligeramente flexionadas y una almohada que mantenga la cabeza alineada con el tronco.
- Intenta que no duerma boca abajo ya que obliga a girar el cuello y arquear la zona lumbar.
Elige un colchón firme pero confortable para su cama y procura que la almohada no sea ni demasiado alta ni demasiado baja.
3. Postura al jugar y en el suelo
El juego en el suelo también es una parte esencial del desarrollo motor, pero conviene evitar que adopten ciertas posturas.
¿Qué debemos hacer?
- Fomenta que los peques cambien de postura con frecuencia (sentarse, arrodillarse, ponerse de pie) cambiando de juego cada cierto tiempo.
- Evita que se sienten en la postura de “W” (sentados sobre las rodillas con los pies hacia fuera), ya que puede generar presión en caderas y rodillas.
- Invita a jugar a juegos que impliquen movimiento, coordinación y equilibrio, no solo estar sentado.
4. Postura al usar mochilas y transportar peso
La mochila escolar es una de las principales causas de sobrecarga en la espalda infantil.
¿Qué debemos hacer?

- El peso de la mochila no debe superar el 10-15 % de su peso corporal.
- Debe llevarse con ambos tirantes ajustados y bien pegada a la espalda, nunca colgada de un solo hombro y si es posible, elige mochilas con tirantes anchos y cinturón de sujeción a la cintura.
- Enseña al peque a organizar el contenido colocando los libros más pesados cerca de la espalda.
5. Postura frente a pantallas y dispositivos electrónicos
El tiempo frente a tabletas, móviles y ordenadores ha aumentado, y con ello la aparición del llamado “cuello tecnológico”. Lo recomendable es que pasen el menor tiempo posible expuesto a los móviles, pero el tiempo que estén con el móvil intenta que sigan estas recomendaciones.
¿Qué debemos hacer?
- La pantalla debe situarse a la altura de los ojos, para evitar inclinar la cabeza hacia abajo.
- Limitar el tiempo de uso continuo y promover pausas cada 30-40 minutos.
¡Los hábitos que se adquieren de peques, lo agradecerán en el futuro!
El buen desarrollo de la columna depende de hábitos saludables. Aprender a sentarse correctamente, dormir en posiciones adecuadas, evitar cargas excesivas y mantener una relación equilibrada con las pantallas son medidas sencillas que reducen el riesgo de hábitos adquiridos difíciles de cambiar en adultos.

Como padres, tutores y educadores, tenemos la oportunidad de enseñar a los niños a cuidar de su cuerpo desde peques. ¡¡Con algunos cambios en la rutina diaria podemos fomentar una espalda fuerte, flexible y sana para toda la vida!!